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Luis Tirasso, “el papá de los enólogos italianos”

Luis Tirasso - Monolito

Luis Tirasso fue una de las figuras más relevantes de la vitivinicultura local. Fue apodado “el papá de los viñateros” o “el papá de los enólogos italianos” porque por aquel entonces, a finales del siglo XIX vislumbró las posibilidades que la tierra mendocina tendría para producir diferentes variedades de vinos. Tras estudiar todo lo relacionado con el vino, se instaló en Mendoza donde abrió una de las bodegas más importantes de la región: la bodega Santa Ana. Allí fue el pionero en la producción de espumantes, algo hasta entonces único en la provincia. En esta nota, te contamos más sobre la vida de Luis Tirasso, su trabajo en la provincia así como también los homenajes que se le siguen realizando, especialmente en Guaymallén, ciudad donde se instaló.

Luis Tirasso, desde Liguria a Argentina

Luis Tirasso nació en Cornigliano Ligure, en la provincia ligurina de Génova en 1855. Durante su juventud estudió en un colegio enotécnico y aunque el pasaporte que trajo al entrar al país decía que era carpintero, toda su vida se dedicó enteramente al vino. Fue cuando concluyó sus estudios que decidió emigrar a la Argentina donde llegó en 1882. En 1891, Tirasso fundó su primer establecimiento vitivinícola en Guaymallén. Para llevar a cabo dicho emprendimiento se asoció con Carlos Kalles y juntos le dieron inicio a la Bodega Santa Ana. Allí no solamente trabajaría Luis sino que también sus hijos. En 1910 Kalles deja la sociedad y es en ese momento que Tirasso despega en el negocio del vino y fija la meta que haría de su bodega una de las más reconocidas en Guaymallén: producir los primeros espumantes de Argentina.

Luis Tirasso Cornigliano
Cornigliano Ligure, el lugar de origen de Luis Tirasso “File:Cornigliano.JPG” by Cirobob is marked with CC0 1.0

Una de las bodegas más modernas de Mendoza

Si bien Santa Ana era a principios del siglo XX el establecimiento con la cuba de roble más grande del mundo, su particularidad era que a diferencia de otras firmas, su fama no estaba en la cantidad de vino que producía sino en la calidad del mismo. Que Tirasso fuera un estudioso del vino desde muy joven fue una de las ventajas más grandes de Santa Ana. Allí, el proceso de elaboración de sus vinos no tenía ninguno de sus pasos librado al azar. Santa Ana sin lugar a dudas fue una de las bodegas más modernas de la época en materia técnica y sanitaria. Además de las grandes cubas de roble, Tirasso había hecho construir piletas de cemento para la elaboración de vinos comunes y tenía una sección exclusivamente dedicada al champán. No por nada, Guaymallén hoy se conoce como la capital del espumante.

Luis Tirasso llega a San Rafael y se expande al resto del mundo

Fue tal el éxito del modelo de producción en Guaymallén que posteriormente decidió expandirse a otras zonas. Por eso, Luis Tirasso compró tierras en San Rafael, más precisamente en la Colonia Italiana y comenzó a explotarlas. Desde dicho departamento y siendo consciente del potencial que la tierra sanrafaelina tenía empezó a experimentar con nuevas cepas, a crear distintos varietales y a generar nuevas fuentes de trabajo para muchos pobladores de la zona. Además, le compró a otros productores italianos sus bodegas y mantuvo a los trabajadores produciendo allí. Posteriormente, también adquirió una gran cantidad de hectáreas de alfalfa y frutales. Para ese momento, sus vinos se habían expandido no solamente al resto del territorio nacional sino también al resto de América y Europa. Las bodegas de Tirasso tenían sucursales en Córdoba, Rosario, Bahía Blanca y Tucumán y también en Brasil, Uruguay y Paraguay.

Luis Tirasso Chalet
El chalet Tirasso, sobre la avenida del mismo nombre

La crisis del 30 y el fin de un gigante

La llegada de los años 20 no fue buena para la familia Tirasso. Diferentes políticas económicas de la época sumadas a malas decisiones financieras por parte de quienes gerenciaban las bodegas desencadenaron una merma en su producción y activos. Sumado a eso, en 1928 una crisis afectó gravemente al país y una de las industrias más perjudicadas fue la vitivinícola. Ese mismo año, Luis Tirasso falleció en San Rafael. Santa Ana, fue comprada en 1935 por Adolfo Basso y sus socios Tulio Basso, Emilio Tonnelier y César Giannini. En 1996, la compró el grupo inversor Santa Carolina de Chile y luego pasó a manos de Grupo Peñaflor. Doña Paula, mientras tanto, la bodega que Tirasso tenía en San Rafael fue comprada primero por un grupo inversor bonaerense y posteriormente por Bodegas y Viñedos Antonio Campi e Hijos, una sociedad que años más tarde también la perdería durante otra crisis.

Los homenajes a Luis Tirasso en Mendoza

Guaymallén y San Rafael son dos de los departamentos que homenajean a la figura de Tirasso. En el primero de ellos, existen una calle y una escuela en su honor. También, al llegar al cruce de las calles Godoy Cruz y Tirasso hay una placa que también lo homenajea. Hasta hace algunos años allí estaba la “bola de lata”, un monumento que un comerciante árabe había colocado para homenajear a su pueblo. Fue a principios de este siglo que la Municipalidad de Guaymallén instaló la placa firmada por el escultor Luis Perlotti en honor a Tirasso. Otro lugar que también lleva su nombre allí es una exestación de ferrocarril. Mientras tanto, en San Rafael, existen calles, farmacias y hasta una unión vecinal.

Luis Tirasso, “el papá de los enólogos italianos” ultima modifica: 2021-09-09T00:09:00-03:00 da Victoria Bibiloni Abbona

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Muy interesante. Invitamos a la comunidad a leer la nota y dejar un comentario.

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